Una vez leída la sentencia del “Caso Prestige”, me gustaría hacer algunas consideraciones. Como es sabido, la sentencia ha absuelto a los tres acusados (el capitán y el jefe de máquinas del buque, así como el entonces Director de la Marina Mercante) de los principales delitos de los que se les acusaba –fundamentalmente, delitos contra el medio ambiente y daños en espacios naturales protegidos- y ha dejado todo en una condena menor por desobediencia al capitán del barco (...)